mapa-mundi

Aprender idiomas consiste en vivir en otro país

La experiencia ha enseñado a miles de españoles que dejar y tomar indefinidamente el estudio de cualquier idioma no sirve de mucho, ni siquiera para impedir que los más jóvenes cometan los mismos errores. De hecho, España figura en el puesto 24 del ránking mundial de 44 países en el Índice de Nivel de Inglés. En relación con Europa, nuestro país aparece en la zona baja de la lista, donde sólo Rusia y Turquía reflejan peores cifras.

Veamos tres soluciones para que el estudio de idiomas.

INMERSIÓN TOTAL
La forma más eficaz de aprender un idioma consiste en vivir, al menos un año, en otro país. Aún así, es necesario viajar con las ideas bien claras, el objetivo es mejorar el idioma. Por ejemplo, hay que estar dispuesto a vencer la timidez y el miedo al ridículo, así como derrochar paciencia, constancia y esfuerzo, unas habilidades que no se improvisan.
Estas son algunas de las recomendaciones:

Un idioma se aprende hablando.
Hay que aprovechar todas las oportunidades para practicarlo, por ejemplo, formulando preguntas que requieran cierta explicación a nuestros interlocutores; y escuchar con atención para familiarizarse con el acento, que varía casi en cada localidad.
“Pegarse” a otras personas, aunque no se pueda participar mucho en las conversaciones. Con una sonrisa se puede lograr que hablen despacio y traten de ayudarnos.

Es necesario aprender de memoria frases hechas (saludos, expresiones de cortesía) y utilizarlas a la mínima ocasión.
Hay que agradecer las correcciones, ya que es la mejor forma de mejorar el nivel y no cometer los mismos errores.
Hay que estudiar el idioma a diario, al menos media hora, y tomar apuntes en el idioma local.

Aprender a pronunciar un idioma es tan importante como saber escribirlo.
Basta un ejemplo para entenderlo: es casi imposible saber cómo se pronuncia “schedule” si sólo lo vemos por escrito; y es casi imposible saber cómo se escribe “skedyul”, si sólo lo hemos oído alguna vez.

ESTANCIAS FUERA + ESTUDIO
Otra solución, consiste en permanecer en el extranjero, al menos un mes, durante varios años seguidos. Al regreso, conviene ver películas en versión original. Algunos recomiendan ver siempre la misma hasta que se aprendan casi de memoria los diálogos, ya que facilita el aprendizaje de expresiones habituales.

Es muy útil leer en voz alta textos en otro idioma y hacer crucigramas o sopas de letras.
Otra forma de mantener vivo el idioma es dar clases a amigos con un nivel más bajo, y estar en contacto con amigos o conocidos extranjeros, a través de chat o e-mail.

Y, por su puesto, estudiar a diario o realizar cursos adaptados a nuestro nuevo nivel.